1999. Revista Chapingo Serie Horticultura 5: 291-296.
FLUCTUACIÓN POBLACIONAL Y DAÑO DE TRIPS EN AGUACATE
CV. HASS
G. Ascención-Betanzos1; H. Bravo-Mojica1;
H. Gónzalez-Hernández1 ; R. M. Johansen-Naime2; A. E. Becerril-Román3
1instituto de Fitosanidad. Colegio
de Postgraduados. Km. 35.5 Carretera México-Texcoco. C.P. 56230. Montecillo,
Texcoco, Edo. Méx. gascencion@yahoo.com,
bravomj@colpos.colpos.mx, hgzzhdz@colpos.colpos.mx
2Instituto de Biología. Universidad
Nacional Autónoma de México. Ciudad Universitaria. A.P. 70-153 México 04510,
D.F., México. Naime@Ibiologia.Unam.Mx.
3Instituto de Recursos Genéticos y
Productividad. Colegio de Posgraduados. Km. 35.5 Carretera México-Texcoco. C.P.
56230. Montecillo, Texcoco, Edo. de México, México. becerril@colpos.colpos.mx.
Durante los
meses de septiembre a mayo de 1998-1999 en Nuevo San Juan Parangaricutiro,
Michoacán, Méx., se estudió la fluctuación poblacional de trips en árboles de
aguacate y se evaluó su daño en frutos formados en diferentes fechas de
floración. Mediante muestreos dirigidos al follaje y uso de trampas amarillas
pegajosas, se midió semanalmente la abundancia de esta plaga, los resultados de
los muestreos se relacionaron con variables meteorológicas, agronómicas y el
estado fenológico del cultivo. El daño por trips se evaluó en acuerdo con la
incidencia de síntomas en frutos formados en floraciones tempranas de octubre a
diciembre de 1997, así como en floraciones tardías de febrero a marzo de 1998,
considerando la posición de los frutos dañados en el follaje. El menor número
de trips se encontró en el mes de octubre, mes con 269.3 mm de precipitación y
temperaturas de 13.0 a 29.5°C. A partir de la segunda semana de marzo el número
de trips capturados con los dos métodos de muestreo aumentó notablemente, siendo
10 veces mayor que en octubre con el muestreo dirigido a follaje y 28 veces
mayor usando trampas pegajosas; la temperatura de marzo fluctuó entre 7 y
30.5°C, y su precipitación fue de 10.1 mm. La incidencia de daño en fruta
formada en floración temprana y tardía fue de 30.0 y 57.2 %, respectivamente.
La fruta localizada en la parte baja del árbol fue la más dañada, esto
posiblemente causado por la adición de trips, producto de la presencia de
maleza hospedera cercana. Se concluyó que la lluvia puede ser uno de los
factores que determina en mayor grado la ausencia de trips en los árboles de
aguacate y que las épocas con mayor temperatura y sequía favorecen su
abundancia, lo que coincide con la
producción de floración tardía e inicio de amarre de frutos.
Palabras clave: Persea
americana Mill., plaga, Thysanoptera, incidencia-daño, severidad-daño.
Since
September 1998 to May 1999 the thrips population fluctuation on avocado trees
and damage on fruits from different blooming seasons were recorded in Nuevo San
Juan Parangaricutiro, Michoacan, Mexico. Weekly monitoring was done to record
pest population using yellow sticky traps and specific foliage samples, then
results were correlated to meteorological, agronomic and crop phenological
stage variables. Thrips damage was recorded according to fruit symptoms
considering fruit position on the tree from early blooming in October to
December 1997 and from fruits since late blooming from February to March 1998.
The lowest thrips number was on October (269.3 mm of rain and temperature from
13 to 29.5°C). The thrips population increased on second week on March, and it
was 10 times larger than the October specific foliage samples, and 28 times larger
the than October yellow sticky traps samples, March had 10.1 mm of rain and
temperatures from 7 to 30.5°C. Damage on fruit from early and late blooming was
30.0 and 57.2 %, respectively. The most damaged fruit was from the bottom of
the tree, maybe because the thrips arrived from weeds in the nearby. In
conclusion, we suggest that rain is one of the main factor that determine the
absence of thrips on avocado trees, and warm and drought seasons increase their
abundance, this happens at the period of late blooming production and beginning
of fruitset.
Key words: Persea
americana Mill., pest, Thysanoptera, damage-incidence, damage-severity.
INTRODUCCIÓN
El aguacate, fruto de consistencia blanda y sabor
“semejante a nuez”, que de acuerdo a evidencias arqueológicas se cultiva en
México desde hace más de 6000 años, es actualmente uno de los frutales de mayor
importancia en el país, pues abastece un consumo nacional per cápita aproximado
de 10 kg y el mercado de exportación hacia diferentes países del mundo (Rubí et al., 1995; Paz, 1997).
Michoacán es el principal estado productor de
aguacate en el país, ya que aporta el 84.1% de la producción nacional, con
670,508 t en una superficie de 74 969 ha. Sin embargo el monocultivo sostenido
y el constante cambio de uso de suelo para el establecimiento de este frutal en
el estado, ha generado altas incidencias de plagas insectíles y ácaros nativos,
dentro de los que destacan los trips como plagas de importancia económica
(Coria, 1993; INIFAP, 1997; UMSNH, 1999).
Los trips lesionan hojas y frutos de aguacate
como resultado de su alimentación en las capas de células de la epidermis,
creando áreas pálidas o cafés, las lesiones
originadas pueden ser puntos de entrada de microorganismos patógenos. En los frutos del cv. Hass, estos insectos
llegan a causar cicatrices o marcas, reduciendo su valor en el mercado. Pueden
producir malformaciones en la fruta al provocar alteraciones en la cáscara de
frutos recién formados, inhiben la fecundación de flores y provocan su caída.
Las especies reportadas a nivel mundial, asociadas a estos daños son: Heliothrips haemorrohidalis, Selenothrips rubrocinctus, Scirtothrips persea, S. aceri, Frankliniella spp. y Liothrips perseae (Bender G. 1998;
Coria, 1993; De Villiers y Van den Berg, 1987; Fisher, 1989 y Mc Murtry et al., 1991; Childers, 1997).
Se han reportado varias especies de trips en
las regiones aguacateras de Michoacán a través del año, presentando abundancias
máximas en períodos de brotación vegetativa, floración y amarre de frutos, en el
período que comprende desde principios de enero hasta el inicio de lluvias; en
condiciones no apropiadas estos insectos se hospedan en malezas. El control de
los trips se ha venido realizando con aplicaciones de insecticidas y
eliminación de malezas (Coria, 1993; Méndez et
al., 1999).
Debido a la importancia de esta plaga, se
propuso en este trabajo los objetivos siguientes: Conocer la fluctuación
poblacional de los trips que se encuentran asociados a árboles de aguacate
usando dos técnicas de muestreo e identificar los posibles factores que
influyen en ésta; y cuantificar el daño producido por trips en el pericarpio de
los frutos formados en floraciones tempranas y tardías, considerando la
posición en el follaje del árbol de los frutos dañados. Estos resultados
pretenden proporcionar bases para determinar umbrales de acción y hacer más
eficiente el manejo integrado.
La investigación se realizó en la huerta
Comunal “El Durazno” de Nuevo San Juan Parangaricutiro, Mich., durante los meses
de septiembre de 1998 a mayo de 1999, con árboles de aguacate cv. Hass de cerca
de 30 años de edad, en un área aproximada de 5.2 ha, en la que había un
promedio de 60 árboles por ha. En esta huerta se han venido realizando trabajos
de investigación desde 1996 por parte del Grupo
Interdisciplinario e Interinstitucional de Investigadores en el Aguacate (GIIIA), donde se compara el manejo
convencional con un programa de manejo integrado considerando aspectos de
nutrición, fertirriego, manejo del agua y manejo fitosanitario (GIIIA, 1998).
Este trabajo pretende dar continuidad a las observaciones hechas por Méndez et al. (1999) para la evaluación de
ambos manejos.
Los datos de las temperaturas y precipitación fueron
proporcionados por la estación meteorológica de Uruapan, Mich. de la Comisión
Federal de Electricidad.
Durante ocho meses se estimó la densidad
poblacional de las diversas especies de trips asociadas a los árboles de
aguacate. Las estimaciones de las poblaciones de estos insectos se hicieron
mediante trampas amarillas y recuentos de trips presentes en el follaje.
Las trampas consistieron en vasos de plástico
del No. 8, marca JAGUAR©, de 10 cm de alto, 4.5 cm de diámetro en la base y 7.5
cm diámetro en el borde superior, de color amarillo canario de acuerdo con lo
sugerido por González et al. (1997); a cada vaso se le colocó
un gancho de metal en la base y pegamento STIKEN® en la superficie externa; las
trampas se colgaron en 16 árboles, distribuidas por partes iguales en los dos
tipos de manejo, a una altura de 1.60 m en las ramas exteriores orientadas
al Sur o Sureste del árbol de donde
provenían con frecuencia los vientos. Las trampas se revisaron semanalmente con
una lente de aumento 20X para contar y remover los trips capturados. Las
trampas fueron reemplazadas cada 21 días.
Para este caso, se preparó una solución de
agua con un enjuague de ropa (Suavitel®) al 5%, con la que se asperjaron
semanalmente, mediante un atomizador, cuatro puntos de crecimiento, floral o
vegetativo (orientados hacia los puntos cardinales) de cada uno de los 16 árboles señalados anteriormente; se utilizó
un cedazo de tela de organza para retener a los trips, y poder separarlos con
un pincel No.00 y colocarlos en tubos
Emder con alcohol al 70% para su posterior recuento, montaje e identificación.
El conten se realizó con el auxilio de un microscopio estereoscópico y el
procedimiento de montaje en portaobjetos fue el sugerido por Johansen y Mojica
(1997). La identificación de las especies encontradas esta siendo realizada por
el Dr. Roberto Johansen y la M.C. Aurea Mojica Guzmán del Instituto de Biología
de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Los resultados de los dos tipos de muestreo
fueron procesados estadísticamente con el programa SAS versión 6.11 para su
análisis de varianza y separación de medias con las pruebas de Scheffe.
Se consideró como daño la formación de crestas
o abultamientos en la cáscara (pericarpio) que ocupaban más de 1 cm2
en la superficie del aguacate. Se comparó la incidencia, es decir, presencia
del daño causado por trips en frutos formados en floraciones tempranas o
iniciales (de octubre a diciembre de 1997) y en tardías (de febrero y marzo de
1998). Se establecieron también dos niveles de severidad de daño en el
pericarpio:
Lesiones en las frutas consistentes en una o
dos crestas con longitud menor a 1/3 parte de la longitud del fruto, sin
lesiones cafés asociadas, ni muy pronunciadas que dieran aspecto de deformidad
del pericarpio (Figura 1).
Crestas en mayor número y longitud que las
señaladas anteriormente, que dieran un aspecto de deformidad al pericarpio,
pudiendo estar asociadas a lesiones cafés (Figura 1).
Se contaron 20 frutos de 6 árboles. Los frutos
procedentes de floraciones tempranas se tomaron al azar cuando fueron
cosechados, en el mes de octubre de 1998, de tres árboles pertenecientes a
manejo integrado y tres a manejo convencional. La evaluación de frutos de
floración tardía, fue similar, esto se realizó observando 20 frutos antes de
ser cosechados de los árboles antes mencionados, o bien en árboles adyacentes
pertenecientes a los mismos tratamientos cuando no hubo producción en los
anteriores.
Se midió la incidencia del daño en fruta
formada en floración tardía de 1998, al momento de la cosecha (junio de 1999).
Se consideraron tres estratos en el follaje del árbol: superior, medio y bajo
(Figura 2); se evaluaron 100 frutos de cada estrato. Los resultados fueron
procesados estadísticamente con el programa SAS versión 6.11 para su análisis
de varianza y separación de medias con las pruebas de Scheffe.
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Figura 1. Frutos de aguacate cv. Hass, a)
sin daño en el pericarpio, b) con daño ligero y c), d) y e) con daños severos.
bajo

Figura 2. Esquema de los tres estratos definidos en los
árboles de aguacate evaluados.
De acuerdo con el análisis estadístico, en ambos
tipos de muestreo, no hubo diferencia significativa (P£=0.05) entre el número de trips capturados en el
manejo integrado y el manejo convencional, lo cual coincide con Méndez et al. (1999), al usar trampas
amarillas. Esto debido quizá a que con excepción de las formas de riego y dosis
de fertilización, gran parte de las otras actividades agrícolas y aplicación de
agroquímicos se realizaron de igual manera, en forma simultánea para ambos
tipos de manejo, pues los productores han adaptado la tecnología propuesta por
el GIIIA, lo que significó una reducción en el número de aplicaciones de
insecticidas.
A
partir de la segunda semana de marzo el número de trips capturados con los dos
métodos de muestreo aumentó notablemente, siendo 10 veces mayor que en octubre
con el muestreo dirigido a follaje y 28 veces mayor usando trampas pegajosas (Figura 3 y 4), mes en el que las
temperaturas máximas fueron de 30.5ºC y mínimas de 7.0ºC, y cuando la precipitación alcanzó únicamente
10.1 mm mensuales, sin embargo en febrero, mes también seco, se notaron
poblaciones numerosas. Estas condiciones al parecer favorecen el desarrollo y/o
supervivencia de los trips como sucede con las especies Caliothrips fasciatus y Selenothrips
rubrocinctus que reportó Kirk (1997), quien señaló que esto puede deberse a
la falta de lluvias o a los efectos de la sequía sobre la nutrición de la
planta.
El número menor de trips capturados tanto en
trampas como en follaje se presentaron en los meses de septiembre, octubre y
noviembre, durante los que hubo 748.7 mm de lluvia total. La relación inversa
entre número de trips y precipitación pluvial fue más notoria en el mes de
octubre, en el que hubo lluvias muy intensas, de hasta 133.7 mm por día, en los
que disminuyeron las poblaciones del follaje de los árboles. Estos resultados
son comparables a los de Kirk (1997), Schweizer y Morse (1997) quienes
mencionaron que las lluvias fuertes arrastran los trips al suelo y hacen
declinar sus poblaciones hasta en 95%; ya que muchos adultos mojados no pueden
volar quedando más expuestos a factores adversos, o permanecen atrapados en el
suelo y mueren ahogados.

Figura 3. Fluctuación poblacional de trips registrada de
septiembre a mayo de 1998-1999, mediante trampas amarillas en árboles de
aguacatero ‘Hass’ con manejo integrado y manejo convencional.
Ambos tipos de muestreo indicaron tendencias
similares, sin embargo las trampas pegajosas fueron más sensibles a la captura
de trips y su revisión ocupó menor tiempo que el muestreo dirigido a follaje.
Entre los meses de noviembre y diciembre, con
el muestreo dirigido a follaje, se colectó un número significativo de trips, de
hasta tres trips por árbol (Figura 4). Las especies más comúnmente colectadas
durante ese período fueron Scirtothrips
danieltelizi, S. detereomangus, S. kupandae, Frankliniella chamule, F. inutilis, F. minor, F. borinquen, F. dubia,
F. occidentalis, Neohydatothrips annulipes y N. signifer, siendo esta última la más frecuente. Otras especies
colectadas e identificadas en el período de septiembre a octubre fueron Aurantothrips orchidaceous, Frankliniella sensu, F. aurea, F. celata, F.
simplex y Neohydatothrips sensu.
Hasta el momento no se han terminado de identificar todos los trips colectados.
Los resultados obtenidos con el muestreo en el
follaje, aunque registran un número reducido de trips, son un buen indicador de
que están asociados a daños importantes en la calidad del aguacate. Es
pertinente recordar que el daño físico por trips a los frutos, se produce
cuando estos son muy pequeños y que las lesiones se ven notablemente
agrandadas, conforme el fruto adquiere su tamaño comercial.
Figura 4. Fluctuación poblacional de trips obtenida de
septiembre a mayo de 1998-1999, mediante muestreo dirigido al follaje de
aguacatero ‘Hass’ en dos sistemas de manejo.

La fruta formada en floración tardía presentó
mayor incidencia de daño (57.2%) que la de floración temprana (30.0%). Además
la fruta más severamente dañada, también fue la formada en floración tardía
(Figura 5). Esto puede asociarse con los resultados de Méndez et al. (1999) obtenidos en la misma
huerta (“El Durazno”) durante el
período de junio a junio de 1997 y 1998, con el sistema de trampas amarillas,
ellos encontraron arriba de 20 trips por árbol por trampa a partir de marzo
cuando los frutos evaluados en este trabajo se encontraban en su desarrollo
temprano. Estos autores reportan también, poblaciones bajas (un promedio de 9
trips por trampa por árbol) durante los
meses de octubre, noviembre y diciembre, cuando posiblemente la fruta originada
de floraciones tempranas se encontraba recién formada.
Figura
5. Porcentaje de frutos
con daño: severo y ligero formados en diferentes épocas de floración
(I=inicial, T=Tardía) bajo dos sistemas de manejo, en árboles de aguacatero
‘Hass’.

Evaluación de daño en frutos localizados en tres estratos
del árbol
Estadísticamente se concluyó que la incidencia
de daño en el estrato bajo fue mayor que en los estratos medio y alto (P£ 0.05, es decir, la fruta de la parte baja del
árbol fue la más dañada (Figura 6), lo cual pudo deberse a un mayor número de
trips localizados ahí, por la adición de trips provenientes de la maleza
cercana a este estrato, o bien, al microhabitat y/o arquitectura particular de
esta zona del árbol, que brindaron condiciones favorables para su presencia,
tal como señalan Chellemi y Briton (1992)
para ciertos fitopatógenos en otros cultivos.
Las épocas con mayor temperatura y sequía
favorecieron la abundancia de trips, lo que coincidió con la producción de
floración tardía e inicio de amarre de frutos originando un mayor daño en
éstos.
El menor número de trips colectados coincidió
con el período de lluvias, esto fue más notable cuando las precipitaciones
fueron muy intensas (de hasta 133.7 mm por día).
Los resultados del muestreo en el follaje que
registran un número reducido de trips, son un buen indicador de que éstos están
asociados a daños importantes en la calidad del aguacate.
Existe una mayor incidencia de daño en la
fruta que se encuentra en el estrato bajo del árbol.
Figura 6. Porcentaje de frutos de aguacate ‘Hass’ con
incidencia de daño localizados en diferentes estratos del árbol (barras con la
misma letra son estadísticamente iguales de acuerdo a la prueba de Scheffe (P£ 0.05).

Los autores desean agradecer a la Comunidad
Indígena de Nuevo San Juan las facilidades otorgadas al permitir la realización
del presente estudio en su huerta comercial de aguacate, así mismo a la
Facultad de Agrobiología “Presidente Juárez” de la Universidad Michoacana de
San Nicolás de Hidalgo por permitir el uso de sus instalaciones, a la M.C. Aurea
Mojica Guzmán, al MC. Fernando Solís Aguilar
y al GIIIA por su apoyo.
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